Enfrentarse al diagnóstico de CÁNCER es una de las situaciones más estresantes, difíciles y temidas de la sociedad actual, por lo que es considerada como la enfermedad física que más problemas psicológicos ocasiona.

 

    Es una enfermedad que, de forma directa o indirecta, afecta a todas las personas, bien como una amenaza potencial en la actualidad o bien como una realidad que nos ha tocado vivir a nosotros o a personas de nuestro entorno.

     Debido a su alta incidencia y las repercusiones negativas que ocasiona, es considerada como una de las enfermedades más importantes de la época. En esta línea, es tal su alcance, que podríamos considerar que supone la ruptura del mundo interior de la persona, ya que produce una serie de limitaciones que interrumpen la posibilidad de alcanzar algunos proyectos personales que se habían considerado antes de la aparición del cáncer.

      Su cronicidad, la incertidumbre ante la evolución, los efectos secundarios de los tratamientos y el significado social de la palabra cáncer, son situaciones que, por sí mismas, son generadoras de malestar psicológico.

  • Ante la cronicidad, la persona tiene que aprender a convivir con la enfermedad, modificar sus hábitos y poner en marcha recursos para afrontar la enfermedad de la mejor forma posible.

  • El ser una enfermedad cuya etiología y evolución se desconoce traerá consigo la incertidumbre sobre su curso, la gravedad, las repercusiones... por lo que éste será el aspecto que generará la mayoría de las alteraciones emocionales.
  • Tanto los tratamientos utilizados para el control del cáncer como las cirugías traerán consigo efectos secundarios que no sólo afectarán físicamente a la persona, sino que repercutirán también en los aspectos sociales y psicológicos.
  • A todo lo anterior añadimos el significado social de la palabra en tanto que el Cáncer será percibido como una enfermedad dolorosa e insidiosa que podrá deteriorar a la persona y conducirla a la muerte.

 

¿CÓMO AFRONTAR LOS PROBLEMAS PSICOLÓGICOS DEL CÁNCER?

      Para poder afrontar el cáncer de la mejor forma, os daré dos puntos fundamentales, con los que solventar la mayor parte de los problemas psicológicos:

  • Lo primordial es adoptar un papel activo en el tratamiento, es decir, el llevar a cabo las recomendaciones que los médicos nos puedan hacer, ayudarán a sentir que nosotros podemos afrontar la enfermedad, que nada está perdido y que conseguiremos salir adelante. Vas a sentir que tienes un control sobre la enfermedad, comprenderás qué está sucediendo y conseguirás prevenir complicaciones futuras.
  • A lo largo de todo el proceso, emergerán muchísimas emociones, no olvides escucharlas. Las emociones son universales, las sentimos todo el mundo y tienen una función importante: adaptarnos. No es malo sentirnos tristes, esto nos ayudará a comunicar nuestro malestar, a aceptar la enfermedad y nos ayudará a motivarnos a cambiar aspectos con los que sentirnos mejor.

 ¿CUÁNDO CONSULTAR A UN PSICÓLOGO?

  • Cuando sintamos que la ansiedad, el miedo o la ira está presente la mayor parte del tiempo.
  • Cuando la ansiedad, el miedo o la ira sea demasiado intensa y no sepamos cómo calmarnos.
  • Cuando tengamos alteraciones de sueño, cansancio, fatiga...
  • Cuando nuestro pensamiento haga que anticipemos catástrofes o tengamos un bloqueo o sentimiento de dificultad para tomar decisiones importantes que puedan interferir en nuestro ritmo diario.
  • Cuando, por miedo, evitemos situaciones que antes no evitábamos.

 

     A veces, la ansiedad, el miedo o la ira que sintamos ante la enfermedad se van a convertir en un problema pues, por nosotros mismos, a veces no sabemos gestionar adecuadamente nuestras emociones, éste es el momento para consultar a un psicólogo, él nos podrá ayudar en todo el proceso.

 
Dedicado a todos mis pacientes y familiares que han pasado por una situación como esta, 
pues gracias a vosotros aprendí el significado de la palabra lucha.